viernes, 24 de marzo de 2017

RITMOS Y DANZAS DEL FOLKLORE SEGOVIANO

La música folklórica castellana y segoviana es una de las más ricas de España, por la gran cantidad y calidad de las canciones y bailes que se conservan, todo ello gracias en gran parte a Agapito Marazuela. Como hemos indicado hay una gran variedad de ritmos y danzas y todos ellos tenían un significado y un rito, como son las seguidillas, las canciones infantiles, canciones de cuna, romances, tonadas, mazurcas, polkas, rondas… y un largo sin fin. Además de otros ritmos frecuentes en toda España, como el pasodoble, el vals, la revolada o muñeira, los pasacalles, las dianas… A continuación reseñamos un pequeño listado de los más significativos y populares.

  • La jota, es la pieza más popular y representativa de nuestro folklore por su sencillez, expresividad y rima. Suelen tratar temas variados, como son amores o también denominadas “jotas de ronda”, burlescas, de oficios, etcétera, todos claros ejemplos de sabiduría popular Son acompañadas por instrumentos como la botella, almirez, pandereta, guitarra, dulzaina, etc. Es una forma de expresar la alegría, siendo típica en la mayoría de procesiones, y bailándose por parejas en forma lineal. 







  • Bailes de rueda, también denominados, corridos de rueda, o entrada de baile. Es una danza muy peculiar. Como el propio nombre indica, los danzantes se colocaban en forma de rueda o círculo. Como la gran mayoría de danzas se bailan en días festivos, en las poblaciones rurales, coincidiendo con algún ciclo de parada agraria. En este baile intervenía la gente mayor, y los mozos, que lo empleaban como una forma de “ligue” con las chicas, al demostrar sus habilidades. Esta danza marcaba de alguna manera la entrada para todas las demás, solían ser las primeras que se bailaban. Hay testimonios de personas mayores, que recuerdan su origen a finales del siglo XIX, continuándose durante todo el s. XX. Los instrumentos musicales empleados eran la dulzaina y el tamboril. 






  • Fandango y seguidilla, son unos bailes que se cantaban y danzaban especialmente en reuniones familiares como matanza, esquileo o antes de las bodas. Es muy alegre, y no tienen nada que ver con el fandango o la seguidilla andaluza. El fandango también denominado con el nombre de “baile llano”, se empleaba mucho en las galas de las bodas.






  • Danzas de palos, paloteos, o palo corto. Es un tipo de danza muy antigua. En la catedral de Segovia se encuentra recogido en varios archivos como se paloteaba en los pueblos de Armuña y Tabanera del Monte allá por el siglo XIII. Es frecuente encontrarlos en muchos puntos de la península, y del territorio mundial. Como nota decir que varios puntos de nuestra geografía se bailaban con espadines en vez de con palos de madera. En Segovia, en estos dos lugares ya citados, como en muchos otros tenias que cumplir el requisito de estar soltero, y lo solían bailar los jóvenes que en ese año hacían “la mili”. En la tierra de pinares, estas danzas se caracterizan por la rapidez y complejidad, con que se ejecutan. A lo largo del s. XIX y XX, era típico verlas bailar en pueblos como San Pedro de Gaillos, Veganzones, Armuña, Carbonero el Mayor, Aguilafuente, Lastras, y Fuentepelayo entre otros pueblos, en fiestas como la octava del corpus. La nota musical a esta danza, generalmente la daba una dulzaina sola, y en ocasiones acompañada de otros instrumentos de acompañamiento como el almirez. 






  • Cantos de boda y de labor. En nuestro folklore hay una gran amplitud de este tipo de cantos. Los “cantos de labor”, como bien dice el nombre, se interpretaban cuando se estaba trabajando en el campo. Mientras que los cantos de boda, suelen tratar temas de elogios a los novios. Mencionar de este tipo la Girigonza, un canto de matanza que se ha extendido por toda la geografía española. 






  • La entradilla, es un ritmo que solamente se encuentra en el folklore castellano y segoviano, reflejado en el Cancionero de Castilla de Agapito Marazuela. Los antiguos la consideraban “danza honorífica”, esto quiere decir que el máximo privilegio que una persona pudiese tener, es llegar al pueblo y que le tocasen y bailasen la entradilla. El maestro Agapito Marazuela la popularizó y es reconocido como uno “de los mejores dulzaineros de Segovia, Ávila y Valladolid”







INSTRUMENTOS DE LA MÚSICA TRADICIONAL SEGOVIANA

Los principales instrumentos empleados en el folklore segoviano se pueden dividir en:

Instrumentos de percusión.

  • Caja o tamboril, de la familia de los membranófonos. Es un instrumento muy típico en toda la península Ibérica. Se parece mucho al tambor, pero es más estrecho y alargado. Ya aparece en las antiguas bandas militares de la Edad Media. La base es una pieza de madera en forma de cilindro de unos 10 cm. de altura, recubierto por unos parches, en las dos caras, y uno de ellos el de la parte inferior generalmente tiene colocada diametralmente una bordonera. Su ejecución consiste en golpear los parches con las baquetas o palos, estos de madera generalmente. En nuestra provincia en la antigüedad, los hacían los pastores, con diferentes partes de las pieles de las ovejas, y durante siglos ha sido acompañante inseparable de la dulzaina.                                                                                                                 




  • Bombo, también de la familia de los membranófonos, pero se diferencia de la caja o tamboril, en que sus dimensiones son mas grandes,  por tanto su timbre mas grave, y no tiene colocada ninguna bordonera, en ningún parche. Es frecuente encontrarle, en el folklore de muchos puntos de la geografía española. Y el sonido se consigue al golpear uno de los parches, con cualquier elemento, generalmente un maza.                                                                                          
                                


  • Pandereta, es un instrumento muy simple, está formado por una aro de madera donde en una extremo va situado un parche, y en el mismo aro van situadas unas sonajas, y al golpear el parche se produce el sonido. Sus primeras menciones literarias son de principios del siglo XIV. Y aparece en varios capítulos de la Biblia, y es un instrumento que se puede encontrar en muchas partes del mundo.

                                                   

 


Instrumentos  de Cuerda
  •  Guitarra, de cuerda punteada, y muy parecidos como todos los instrumentos de esta familia solo que se diferencian el número de cuerdas, que éste en particular tiene 6. Es de los más frecuentes, tanto en la música popular segoviana, como en la peninsular. La primera aparición de este instrumento, es en el siglo XVII, sólo que con el nombre de vihuela, y con dimensiones menores que las actuales, la empleaban los trovadores y juglares, cuando iban de pueblo en pueblo cantando, contando historias y noticias de la época. A lo largo de la historia ha ido evolucionando en diferentes aspectos técnicos, y como nota curiosa, decir que durante el siglo XIX, era frecuente que se decorasen con óleos, u otras pinturas. En Segovia durante el siglo pasado, acompañaba a los mozos cuando rondaban a las chicas, las tradicionales rondas de mozos, o rondallas. Para su fabricación se  utilizan diferentes tipos de maderas, como pino, abeto y ébano. Y el sonido se consigue al puntear alguna de las 6 cuerdas; estas vibran, y con la ayuda de la caja de resonancia, se producen las diferentes notas musicales. 



  • Laúd, es un instrumento de cuerda pulsada. Ya aparece en diferentes documentos del siglo XIX, con la forma que tiene en la actualidad, pero se sabe que en Mesopotamia hacia el año 2000 a.C, ya había un instrumento con características muy similares. La función de las actuales púas, en esa época la hacían las conchas de las almejas. Su ejecución es idéntica a la de todos los instrumentos de estas características, sólo que se diferencia en que tiene 12 cuerdas, lo que la hace más complicada y también formada y forma parte de las actuales rondallas. 



  • Bandurria, de cuerda pulsada o punteada, como los dos anteriores, pertenece a la amplia familia del laúd español. Como la mayoría de instrumentos de cuerda aparece en la Edad Media, con el nombre de bandola o bandolín, como le conocemos en castilla. Su cuerpo es más corto que el del laúd, y su ejecución es idéntica a la de los instrumentos anteriores. Tiene 12 cuerdas, y también es un instrumento muy frecuente en formaciones musicales, como rondas y tunas.



Instrumentos Idiófonos. 

Este es un grupo de instrumentos muy variados, cuya ejecución no es nada complicada. Se suelen emplear para el acompañamiento de 8 instrumentos nombrados anteriormente. Los más frecuentes de encontrar en nuestro folklore, son los siguientes:
  • Botella de anís, se utiliza en toda España, su ejecución consiste en frotar con el mango de un tenedor o una cuchara de albaca, los salientes de la botella de cristal. 


  • Almirez, es un útil frecuente en las cocinas castellanas, el sonido se obtiene al percutir con el mango, las paredes y el fondo del recipiente. Es idéntico al mortero, sólo que se diferencia en el material de elaboración, uno es de madera y otro de metal. 


  • Huesera o arrabel, como el propio nombre indica huesera, es un instrumento, en el que van dispuestos, 12 o 14 huesos, enlazados todos con un cordel, para poder colocárselo en el cuello, y con unas castañuelas se frota arriba y debajo.



Instrumentos de viento. 
  • Dulzaina, de viento madera, su estructura esta formada por un tubo cónico de madera donde van los distintos agujeros y llaves, con una campana en la parte inferior, y en la parte superior un alojamiento, donde se coloca el tudel. Hay varias teorías respecto a los inicios de este instrumento, una dice que viene de la familia del aulos griego; otra que proviene de tierras bárbaras, y que el rey Alfonso X, la introdujo en tierras castellanas por el siglo XIII, pero la que más credibilidad tiene nos indica que viene del norte de África. En toda la cuenca mediterránea, del Dufai, existe un instrumento con características muy similares. Los primeros códices donde se menciona son   dos: “Princeps de Las Cantigas, en honor de Nuestra Señora”, libro escrito por el Rey Sabio, donde nos comenta los instrumentos empleados por trovadores, juglares y ministriles, en los siglos XIII y XIV, en Castilla, mencionando a la dulzaina y la chirimía. Y el otro libro donde se nombra, es “El libro del Buen Amor” bajo el nombre de “dulçema”. En Castilla se popularizó en el siglo XVI, haciéndose un elemento indispensable de cualquier fiesta o celebración. Hasta finales del XIX, todas las dulzainas eran diatónicas (no tenían llaves), pero Ángel Velasco de Renedo de Esgueva (Valladolid), tuvo la brillante idea de incorporarla una serie de llaves, para poder dar los semitonos, que es como la conocemos en la actualidad. Quizá es el instrumento más importante y representativo de nuestro folklore. 

                        


  • Pito o flauta, hay varias clases, una es el pito castellano idéntico a una flauta dulce, pero a lo largo del cuerpo, van dispuestas distintas llaves, para poder dar alteraciones. Y luego esta el pito o flauta de tres agujeros, que como el nombre indica es un tubo hueco de madera, que en su parte inferior tiene tres agujeros, por los que se dan las diferentes notas musicales.


  






miércoles, 25 de enero de 2017

CANCIONERO MUSICAL DE LA CATEDRAL DE SEGOVIA

Aunque no se sabe con certeza, este manuscrito de con música de finales del siglo XV y principios del XVI bien pudo ser el resultado de sucesivos encargos de  Isabel la Católica, su yerno Felipe el Hermoso, duque de Borgoña, y de su viuda Juana la Loca, para servir como repertorio básico de la Capilla de Música de la Casa Real Castellana.


Su sede primera fue el Alcazar de Segovia, aunque posteriormente fue prestado a la  Catedral de la misma ciudad, en cuyos archivos permanece hasta fecha de hoy. Este dato es importante, ya que al llevar el nombre de cancionero de la catedral de Segovia, puede parecer que es una colección de música destinada al culto, y por tanto de género religioso, y no es así, ya que el Manuscrito de Segovia es un libro de Corte, como hemos dicho más arriba, y su función primera fue la de servir a los usos de la misma, también a los religiosos, y de ahí que en él se encuentren piezas típicas de un libro de iglesia, misas y motetes, además de las profanas, que son mayoría.
Independientemente de su uso original este manuscrito ha servido a los diferentes maestros de capilla de la catedral castellana como fuente de estudio, y sus partituras han sido cantadas y tañidas por numerosas generaciones de cantores y ministriles castellanos.
Al igual que sucede con el Cancionero de Palacio, el Cancionero de Medinaceli, o el Cancionero de Upsala, contemporáneos suyos, la notación es mensural blanca, usada en toda Europa desde mediados del siglo XV hasta comienzos del XVII.
El estilo es marcadamente polifónico, ya se trate de misas, motetes, villancicos o canciones, ya que esta era la moda de la época, lejos ya de la monodía del Gregoriano y aún por venir la homofonía del final del Barroco y Clasicismo.
Otro rasgo importantísimo de este cancionero es que se trata de música en principio vocal, aunque se sabe que algunas de las voces o bien eran dobladas por instrumentos o directamente se tañían y no se cantaban. La reina Isabel la Católica, probable iniciadora de esta colección musical, tenía una capilla de más de 40 músicos, aparte de cantantes constituida por dulzainas, sacabuches, chirimías, trompetas, cornetas, atabales, laúdes, órganos, vihuelas, etc.
Del total de 204 composiciones 74 son piezas latinas. De estas, 48 están basadas en textos litúrgicos referentes a la Misa y 26 son Motetes. El resto son de temática profana y en lengua vernácula: 50 están en francés, 34 en flamenco o neerlandes y 8 en italiano; todas ellas son Canciones de amor profano. Por último, las 38 obras castellanas, así conocidas por estar en este idioma y por una serie de rasgos típicos de escuela, que comentaremos más adelante. Estas 38 obras castellanas pertenecen a la forma canción o villancico.
Pero ante todo el Cancionero de Segovia es una soberbia antología de la música franco-flamenca. Este estilo, que prevaleció en Europa desde 1420 hasta bien entrado el siglo XVI, tiene tres épocas bien diferenciadas: La primera, comprendida entre 1420 y 1460, está representada por el maestro de maestros Guillaume Dufay. La segunda entre 1460 y 1490, la constituyen compositores como Busnois, Tinctoris...Pero sobre todo Johannes Ockeghem. Y la tercera, que va desde 1490 a 1520 y a la que pertenecen nombres como Jacobus Obrecht, Josquin Desprez, Heinrich Isaak, etc.
No todos los compositores son franco-flamencos, pero sí los mejor representados en esta colección de música polifónica, y todos ellos pertenecientes a esta última generación, lo que da una idea de la modernidad de la corte castellana, al estar a la última en cuanto a creación musical europea. Esto se explica en parte por el hecho de que Felipe el Hermoso era flamenco, y al desposarse con Juana la Loca se trajo consigo, no solo a los músicos de su tierra, sino también la música que allí estaba de moda.

lunes, 16 de enero de 2017

MÚSICA BARROCA, JOHANN SEBASTIAN BACH

La obra de Johann Sebastian Bach constituye sin duda la cumbre del arte musical barroco. No es extraño que Anton Webern dijese que toda la música se encontraba en Bach. El mismo Arnold Schönberg subrayó que las audacias tonales del compositor alemán abrieron el camino a la disolución de la tonalidad, acontecida dos siglos después. A Igor Stravinski, la personalidad artística del maestro de Eisenach le pareció un milagro, algo sobrenatural e inexplicable. Y, sin embargo, en su época Bach fue un músico poco conocido, en comparación con maestros como Georg Philipp Telemann o Georg Friedrich Haendel. Sus composiciones, de profundo carácter especulativo, en las que la técnica y la ideación de nuevos procedimientos se combinan con las soluciones armónicas y melódicas más bellas, resultaban a oídos de sus coetáneos demasiado "intelectuales", por decirlo de algún modo. El público estaba acostumbrado a un arte menos denso, influido por el melodismo y la sencillez armónica de los compositores italianos y por el surgimiento de la ópera italiana, de la que la música instrumental adquirió no pocos elementos.






Bach fue prácticamente autodidacta: aparte de las lecciones que recibió como instrumentista, adquirió por sí mismo su formación compositiva a base de reflexión personal y del estudio y transcripción de partituras de compositores célebres como Vivaldi o Buxtehude. Así, en las obras de su primera etapa intentó ampliar las formas musicales al uso entre los instrumentistas alemanes de su época por medio de la tensión interna de temas que se yuxtaponen unos a otros. Es a partir de las composiciones para órgano de la época de Weimar cuando, con la inspiración de modelos extranjeros, comienza a fijar un estilo propio aplicando a estas influencias su talento para las combinaciones temáticas.

Su genio alcanzó el ámbito del concierto, en el que, junto a las obras para clave y las partituras violinísticas, merecen lugar de honor los llamados Conciertos de Brandemburgo (BWV 1046-BWV 1051), compuestos probablemente entre 1713 y 1721. Esta colección de seis conciertos fue enviada por Bach como obsequio al margrave Christian Ludwig de Brandemburgo, tío de Federico Guillermo I. Aunque el destinatario apreció las partituras, le parecieron algo difíciles y extravagantes, lo cual no debe sorprendernos si pensamos que en tiempos de Bach la forma concierto era mucho más convencional, todavía vinculada con el concerto grosso o con el esquema básico del concierto solista al estilo vivaldiano. Bach tiene una facilidad pasmosa para mezclar episodios del más puro e intenso contrapunto con los aires de danza o con la escritura armónica más brillante.


Carl Dahlhaus, quien señaló que Bach no fue importante para la música del siglo XVIII sino para la del siguiente. En efecto, a raíz del redescubrimiento de La pasión según San Mateo, que dirigió en 1829 en un concierto Félix Mendelssohn, Bach dejó de ser un organista de talento y un autor de imponentes fugas para convertirse en un mito de la música. La tiniebla en que había quedado envuelta su memoria se esfumó y pasó a erigirse en un verdadero modelo, en el artífice de un lenguaje nuevo de valor imperecedero.

La música de Johann Sebastian Bach fue poco interpretada en la segunda mitad del siglo XVIII. Sin embargo, la labor de sus propios hijos (especialmente, la de Carl Philipp Emmanuel) impidió que la música de Bach cayese en el olvido.


Las primeras ediciones de Bach  "el clave bien temperado" aparecieron, de forma simultánea, en Alemania y Gran Bretaña a principios del siglo XIX. Esta obra ocupó muy pronto un lugar preferente en los atriles de grandes maestros del piano, como Beethoven, Chopin, Liszt o Mendelssohn. Sin embargo, la consagración definitiva de Bach como genio universal llegó en 1829, cuando el propio Félix Mendelssohn dirigió la ejecución íntegra de La pasión según San Mateo. Desde entonces, la fama del gran músico barroco no ha dejado de acrecentarse, hasta convertirlo en uno de los compositores clásicos más admirados.


miércoles, 14 de diciembre de 2016

MÚSICA INSTRUMENTAL DE LA EDAD MEDIA

En esta entrada voy a hablar sobre la exposición que hice en clase junto a Sergio.

Durante la Edad Media, los músicos estaban considerados como una clase marginal de vagabundos y pícaros a excepción de los trovadores.

Durante el siglo XIV sufre un cambio, pues surgen las primeras agrupaciones de músicos en las ciudades, llamadas gremios. Los músicos  son ahora los encargados de dar las horas, tocando las campanas, se encargan de animar las fiestas de las ciudades y de las ceremonia públicas.

Desaparecen los instrumentos heredados de la antigüedad y aparecen instrumentos nuevos como la viola o el laud. Hay poca documentación sobre la música instrumental de la época, pero es casi seguro que tanto la música religiosa como la profana, se acompañara de instrumentos.

 A excepción de los organistas, los únicos instrumentistas de la época eran juglares.

Este tipo de música servía para acompañar danzas, que eran casi todas monódicas.






Ahora voy a nombrar los diferentes tipos de instrumentos con algunos ejemplos.



INSTRUMENTOS DE CUERDA


Rabel: Cordófono de tres cuerdas que se toca con arco
















Dulcimer: Se toca percutiendo las cuerdas con unos macillos de madera
















Fídula: Instrumento de cuerda frotada, con cuerpo oval, tapa plana y clavijero




Arpa: Instrumento de forma triangular y cuerdas de longitud desigual


Lira: Instrumento de cuerdas de igual longitud que se tensan entre un clavijero y una consola transversal


Laud: Instrumento con caja de resonancia oval, cóncava y prominente, que se toca punteando o hiriendo las cuerdas




Organistrum: Especie de viola cuyo arco esta reemplazado por una rueda que frota las cuerdas por acción de una manivela

Salterio: Caja de resonancia plana sobre la que se tensa un número de cuerdas variable de longitudes desiguales



Monocordio: Caballete móvil que se desplaza a lo largo de una escala graduada que permite medir la longitud de la cuerda



INSTRUMENTOS DE VIENTO

Órgano: Instrumento musical armónico de teclado. Los sonidos se general haciendo pasar el aire por tubos de diferentes longitudes




INSTRUMENTOS DE PERCUSIÓN

Tambores de dos pieles: Sirven de acompañamiento a los instrumentos de viento




Pandereta: Tambor cobre un cerco con crótalos 







domingo, 20 de noviembre de 2016

INSTRUMENTOS CARACTERÍSTICOS DE LA MÚSICA ORIENTAL

  • Guqin: Es una cítara de siete cuerdas. Suena muy pausado y refinado y muchos extranjeros intentan aprender a tocarlo cuando vienen a China.
  • Guzheng: Cítara más grande que el Guqin, de entre 15 y 25 cuerdas y con unas clavijas en el centro de la tabla. Un instrumento muy popular hoy en día en China, o eso parece, porque cuando entras en una tienda de música lo primero que sueles encontrarte es un montón de guzhengs colgados en las paredes. Este instrumento también es muy apreciado por extranjeros.
  • Konghou: Lo que en español conocemos como arpa. Instrumento usado hace siglos en China, aunque las arpas chinas actuales son diferentes a las antiguas, tomando su aspecto de las occidentales.
  • Pipa: Una especie de laúd chino que no tiene que ver nada con el tabaco. Se toca con uñas postizas, con el laúd en posición vertical, y es un instrumento omnipresente en la música tradicional que hoy en día se escucha en China.
  • Sanxian: Laúd con la caja tapada por una piel de serpiente. Su sonido es un poco "sucio", similar al del banjo americano, pero es bastante agradable de oír. Como otros instrumentos antes mencionados, hay un instrumento japonés muy parecido: en este caso es el shamisen, que se diferencia, en que no usa piel de serpiente, sino de gato o de perro.
  • Liuqin: Este instrumento es otro laúd. Su sonido punteado es similar al de la mandolina italiana o la bandurria española.
  • Erhu: El violín más famoso de los chinos, con dos cuerdas, una caja diminuta también tapada con piel de serpiente, y un sonido muy característico. No se apoya en el hombro, sino en la pierna, por lo que se ha de tocar sentado y con el instrumento en posición vertical. 
  • Matouqin: Este instrumento no es en realidad chino sino mongol, pero se ve bastante en China. Literalmente se traduce como "violín de cabeza de caballo", pero no hay que asustarse, ningún caballo ha salido herido al fabricarlo: se llama así porque en la punta del mástil suele haber una cabeza equina como adorno.
  • Yangqin: Otro instrumento de sonido muy característico con cuerdas tensadas que se golpean con baquetas.
  • Dizi: Flauta travesera de bambú, de sonido agudo y vibrante..
  • Xiao: Otra flauta de bambú, pero que se toca por su extremo. A veces se ponen varias juntas, de varias longitudes, formando una flauta de pan.
  • Guan: Una especie de oboe chino .
  • Suona: Otro famoso instrumento chino: se trata de una especie de trompeta con un sonido estridente, alto y agudo.
  • Zhupan: Una especie de castañuelas chinas que son muy usadas en Pekín. El que las toca a la vez recita rítmicamente una historia, como una especie de antiguo rap.
  • Bianzhong: El más grande de los instrumentos aquí mencionados: es un armazón de madera del que cuelgan varias campanas de bronce con diferentes tamaños, una especie de carillón. Este instrumento es antiquísimo, y no se usa mucho actualmente en los conciertos de música tradicional, quizá por su gran tamaño o porque su sonido tiene cierto aire milenario y ritual que no queda bien con otros instrumentos. 
  • Luo: El luo es lo que en el resto del mundo conocemos como gong.El luo se usa en la ópera de Pekín, o en los partidos de fútbol para animar al equipo local.
  • Sheng: Es como un órgano de iglesia, pero en miniatura y se toca soplando en él por la boca. Se dice que inspiró a los creadores en Europa de la armónica, el acordeón y el órgano. Su sonido, también muy característico en la música china, es bastante agradable, metálico pero suave.

MÚSICA ORIENTAL

En Asia conviven razas, lenguas y religiones muy distintas, por lo que sus manifestaciones musicales son tan diferentes como los pueblos a los que pertenecen. Sin embargo, la música de estas regiones cuenta con algunas características en común que la diferencian de la música occidental.
Gran parte de las formas musicales orientales surgen a partir de los textos sagrados y el sonido alcanza una cierta dimensión “espiritual”, a diferencia de la música occidental para la cual el sonido es considerado simple materia prima.
En la música oriental la melodía es el elemento principal y todo lo demás depende de ella. Contrario a lo que sucede en la música occidental, la armonía no existe como tal.
La música de China, Japón, Mongolia, Corea y Vietnam, tiene mucho en común, aunque la primera de la lista es la que más influye sobre las demás. Una de las características musicales que comparten estos países es que sólo cinco sonidos se consideran fundamentales y constituyen las notas de la escala básica de la música china, la escala pentatónica.

Existen diversos tipos de escalas pentatónicas y son utilizadas por otras culturas, como la música andina y escocesa. El jazz, el pop y el rockactuales también utilizan este tipo de sucesión de notas.
Los instrumentos que se utilizan en la música oriental ofrecen un sonido característico. En la música tradicional china  se encuentran las cítaras, formadas por cajas de resonancia de formato rectangular, sobre las que se extienden un número variable de cuerdas, además de la pipa, el erhu y distintas flautas
El koto es uno de los instrumentos más antiguos de Japón y fue importado de china hace aproximadamente 1300 años. Se trata de una cítara con trece cuerdas que se extiende a lo largo de un cuerpo sonoro en forma de caja. Tocar el koto es símbolo de una refinada educación. Hoy en día suele ser tocado únicamente por mujeres.
El sitar, es el instrumento más conocido de la India. Su nombre tiende a confundirse con el de la cítara, pero el sitar pertenece  a los laúdes.




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La música oriental suele improvisarse en el mismo momento de la ejecución, aunque siempre se parte de esquemas rítmicos y melódicos, sobre los que se efectúa variaciones.